Tras la épica batalla contra Asterius, los Xenos logran regresar a salvo al Calabozo. Aunque Bell pierde el duelo físico, su espíritu permanece intacto y comienza a recuperar el respeto de algunos de sus pares. La temporada concluye con Bell entrenando más duro que nunca, con el sueño de un futuro donde humanos y Xenos puedan vivir bajo el mismo sol.











