Freya despliega su «Encanto» a una escala masiva, alterando los recuerdos de casi todos los habitantes de Orario. De la noche a la mañana, Bell despierta en un mundo donde todos creen que él siempre ha sido un miembro de la Familia Freya, dejando a Hestia sola en una lucha por recuperar la identidad de su hijo.














