












El príncipe heredero Cecil era tan brillante que todo en la vida le resultaba fácil, hasta el punto de aburrirse. Un día, su prometida Bertia exclamó: «¡Príncipe Cecil, soy una villana!». Afirmando que este mundo era igual al de un juego de su vida pasada y que ella interpretaba el papel de la villana, Bertia se propuso cumplir su papel a la perfección y lograr la anulación de su compromiso. Con ese objetivo en mente, comenzó a sembrar el caos en la vida diaria de Cecil.
Jishou Akuyaku Reijou na Konyakusha no Kansatsu Kiroku. – An Observation Log of My Fiancée Who Calls Herself a Villainess